Pallas de Huari: Patrimonio Cultural de la Nación

El género de danza conocido como Pallas es una de las formas más reconocidas y difundidas de representación escénica en la región andina, especialmente en las regiones del norte y centro del Perú. Se representa en diversas festividades cristianas en honor a Santa Rosa y la Virgen María. La danza representa a las damas de la nobleza indígena, a veces como hijas de líderes locales que rinden homenaje al Inca, y más comúnmente como esposas, invocando, guiando y rendiendo tributo al soberano del Cusco y, según la tradición local, a la Virgen o Santo en cuestión. La Pallas es más comúnmente vista en la representación de la captura y muerte de Atahualpa, donde las damas cantan y acompañan al Inca ante los sucesos que lo llevaron a ser emboscado y ejecutado por las fuerzas españolas.

Las Pallas son interpretadas por jóvenes solteras, ataviadas con un sofisticado traje que se supone incaico, y bailan una coreografía elegante acorde a su papel, como el retrato ideal de la mujer andina, caracterizada por su belleza, serenidad, buenas maneras y habilidades en el canto y la danza. Tiene sus raíces en el pasado prehispánico, ya que las crónicas coloniales mencionan que en algunas ceremonias el Inca bailaba con damas de la nobleza indígena. Sin embargo, se mantuvo y difundió con la cristianización, que permitía la representación del pasado Inca, siempre y cuando fuera presentado como una expresión de la población cristianizada en acto de veneración hacia las figuras centrales de la nueva religión. La crónica de Baltasar Jaime Martínez de Compañón, Obispo de Trujillo, menciona una danza de Pallas en su descripción de las tradiciones indígenas de la región norteña.

En la actualidad, la Pallas es una de las más importantes muestras de la continuidad de una tradición y una expresión de la memoria andina, tanto del pasado prehispánico como del cristianismo posterior.

 

La danza Pallas de Huari es una tradición en la provincia de Huari, en la región Ancash. Se interpreta en la festividad de la Virgen del Rosario, también conocida como Mama Huarina, que se celebra desde el 30 de septiembre hasta el 14 de octubre. Los días centrales de la danza son el 5, 7, 8 y 14 de octubre. La danza también se presenta en la subida el primer día de noviembre, cuando la Virgen es regresada a su altar original. Además, en otros centros poblados de Huari, la danza también se interpreta en fiestas como la de la Virgen de la Consolación en Acopalca, San Bartolomé, la Virgen del Carmen en Mallas, en la yunzada del Carnaval en Yacya y en la fiesta de la Santa Cruz en Ampas. La participación de la danza Pallas de Huari en estas festividades muestra su importancia en la cultura del distrito de Huari.

La tradicional danza Las Pallas de Huari es interpretada por un grupo de personajes conocido como cuadrilla, que incluye pallas, inca o apu, ruku y pajes. Las pallas representan a jóvenes de la nobleza indígena en su papel como esposas del inca y están compuestas por un grupo de 10 a 12 mujeres. La vestimenta de las pallas es elaborada, compuesta por una túnica de raso en colores blanco, rosa o celeste que llega hasta los pies. Además, llevan dos cinturones de pana con bordados dorados, fustanes debajo de la túnica, mangas de seda semitransparente con cintas doradas y bocamangas de blondas, y una mantilla o capa de seda con flecos dorados sostenida sobre los hombros. También llevan una monterilla de tela bordada con adornos dorados, un llauto bordado con hilos de oro, pendientes dorados y collares de perlas y cuentas. En las manos, cubiertas con guantes blancos, portan pañuelos.

El color dominante de la vestimenta de las pallas varía según el día de la celebración, con blanco el día central, rosado el día siguiente y celeste para la octava, además de un color elegido por la capitana para la subida. Actualmente, se ha vuelto popular usar dos conjuntos de vestimenta, uno de colores claros para los primeros días y otro de colores vivos para las fechas últimas.

El inca o apu representa al soberano del Tawantinsuyu y su paso es lento y ceremonioso, flanqueado por dos pallas y, en ciertos momentos, por todo el grupo de mujeres. Su vestimenta consiste en una camisa y pantalón blanco, cubiertos por una capa blanca con orillo de flecos dorados, zapatos de vestir blancos y una mascapaicha, una corona dorada adornada con bisutería. Lleva un cetro dorado en la mano derecha.

El ruku, o viejo, es el guía y guardián de las pallas. Abre el camino para la cuadrilla con una honda y su vestimenta es en contraste con la de los demás personajes, compuesta por una camisa de pana y una falda de lana tejida.

En resumen, la danza Las Pallas de Huari es una tradicional interpretación por un grupo de personajes, con una elaborada vestimenta para las pallas y atuendos distintivos para cada personaje.

La tradición de ser palla en la festividad de la Virgen del Rosario es alentada por muchas familias devotas, ya que es una forma de honrar a la Virgen y a la Santa Cruz, así como también de preservar y difundir la cultura. Durante el allichumi, la comunidad se reúne para escuchar las noticias de la festividad y es en este evento donde se presentan las jóvenes que han sido elegidas como pallas. Estas jóvenes generalmente están en el cargo de palla durante siete años, uno de los cuales es el año en que asumen el papel de capitana.

La participación de las pallas en la fiesta de Mama Huarina comienza el 5 de octubre en la noche con el rompe. El cuerpo de pallas y su orquesta son recibidos en la entrada de la ciudad en un acto llamado taripada, antes de desfilar danzando por las calles de Huari. Durante esta aparición, las pallas visten un traje de noche compuesto de polleras, blusa, mantón de un solo color, sombrero de fieltro, botas y varios adornos. Cuando cae la noche, las pallas visten su traje característico y cantan, para lo cual se les sirve un anisado caliente para ayudar a mantener su voz.

Después, se lleva a cabo la ceremonia de adoración, en la que los grupos de pallas, Huaridanza y Sarao se dirigen a la iglesia. El grupo que llega primero tiene el privilegio de encabezar la procesión después de la misa. Durante la misa, se reza el Santo Rosario y se celebra la Misa de Vísperas. Después de la misa, las bancas del recinto se retiran para que las pallas realicen su acto de veneración, yendo de dos en dos para ofrecer sus respetos a la imagen. Se cantan tres canciones, la adoración, la llegada de la Virgen y el huayno de la Virgen, y luego las pallas salen a bailar a la plaza. Hay cuatro capillas en representación de los barrios de la capital del distrito, cada una con un color distintivo. Ante cada capilla, las cuadrillas de pallas cantan a la capilla y bailan con la población del barrio correspondiente. El día siguiente, 6 de octubre, es un día de descanso.

El 7 de octubre, el día central de la festividad, las pallas se reúnen con su capitana a las 6 de la mañana. El ruku anuncia su llegada con su chicote. El inca espera en un trono y las pallas empiezan a cantarle para que se levante y vea el siguiente texto:

Que, durante la fiesta de Mama Huarina, la tradición y la devoción a la Virgen del Rosario se hacen evidentes en cada acto y ceremonia. Además de la participación de las pallas, la Huaridanza y el Sarao también son parte importante de la celebración. Juntos, los distintos conjuntos musicales y danzantes muestran la riqueza cultural y espiritual de la comunidad. La fiesta se extiende por varios días, desde el 5 de octubre hasta el 7, y cada día es especial y significativo en su propio derecho.

La llegada de las pallas en la noche del 5 de octubre es un evento vibrante, con las jóvenes vistiendo sus trajes tradicionales y cantando mientras recorren las calles de Huari. La adoración en la iglesia es un momento emotivo, donde las pallas muestran su devoción a la Virgen a través de canciones y danzas. La culminación de la fiesta el 7 de octubre es emocionante, con el inca y la capitana de las pallas interactuando en un ritual que representa el reencuentro con Mama Huarina.

En general, la fiesta de Mama Huarina es una oportunidad para que la comunidad se reúna y celebra su identidad y tradición, y para que las generaciones jóvenes conozcan y continúen la tradición de la devoción a la Virgen del Rosario.

La danza Las Pallas de Huari es una coreografía que consta de una serie de movimientos ordenados y disciplinados. El primer movimiento es la formación del pasacalle o calle gashay, donde las pallas se organizan en dos filas paralelas lideradas por el inca mientras que el ruku, acompañado por los pajes, va en primer lugar abriendo el camino. Durante su avance, se detienen en momentos clave, marcando el ritmo en el mismo lugar mientras se mueven los pañuelos que llevan en las manos. Luego giran de izquierda a derecha, poniendo las manos en la cintura y alternando este balanceo con la entonación de cantos en quechua y castellano. Después, pasan de la formación en dos filas a formar un círculo alrededor del inca y luego regresan a su formación original para continuar con el pasacalle. Cuando se presentan en el interior de la iglesia, como parte de su coreografía, las pallas hacen reverencias ante la Virgen. Al presentarse ante la imagen fuera del templo, las pallas bailan de dos en dos, alzando los brazos y retirándose para dar paso a la siguiente pareja, y luego hacen una rueda como reverencia final.

El canto de las pallas es en honor a la Virgen del Rosario o Mama Huarina. Las letras de las canciones, en quechua y castellano, son entonadas con una voz aguda y suave, hasta que llega el momento de bailar la garpuda y los huaynos, que se llevan a cabo con un carácter más dinámico. Al principio, las pallas tratan de hacer que el inca salga de su lugar original y cantan sus alabanzas, presentándolo después a su entrada por la plaza de armas. Durante las procesiones en la plaza, los cantos se dedican a la Virgen, describiendo su belleza y rogando por sus bendiciones.

La música de la danza Las Pallas de Huari es interpretada por un conjunto instrumental que consiste en un violín, un arpa, un clarinete, una trompeta y un número variable de saxofones. La secuencia de la danza alterna secciones instrumentales para el baile con partes cantadas por el coro a capella. Durante las danzas más animadas, se combinan el canto y el acompañamiento orquestal. Estos conjuntos pueden contratarse desde otras provincias del Callejón de Huaylas, como Huaraz, Ocros o Chiquián, pero lo más común es que vengan de la provincia de Huari o la ciudad de Lima.

SE RESUELVE:

Artículo 1: Declaración de la danza Las Pallas de Huari como Patrimonio Cultural de la Nación. La danza es original en su organización, vestimenta, música y coreografía, representa un vehículo de devoción religiosa y es un referente de identidad para el distrito.

Artículo 2: Encargo a la Dirección de Patrimonio Inmaterial para elaborar un informe sobre el estado de la danza cada 5 años.

Artículo 3: Publicación de la resolución en el diario oficial y en el Portal Institucional del Ministerio de Cultura.

Artículo 4: Notificación de la resolución a la Dirección Desconcentrada de Cultura de Áncash y a la Municipalidad Provincial de Huari.

Registro, comunicación y publicación.

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