Flor de Waganku

Flor de waganku

La flor de waganku es una planta que pertenece a la familia de las orquideáceas, que es la familia más grande de reino vegetal, a la cual pertenecen cerca de 30 mil especies conocidas.
El wagancu es una de las pocas orquídeas que fue conocida y posiblemente usada con fines ornamentales por la población nativa del Perú desde épocas precolombinas; su nombre, que está referido al llanto en la terminología quechua, tiene algunas variaciones sin modificar su sentido; así por ejemplo, en el Cusco se le denomina “Huaganqui” a otra flor del mismo género pero de diferente especie; y en Chachapoyas donde también existe la misma especie a la que pertenece la existente en Huari, se le denomina “Wagankilla”.

En la estela lítica que existe en una cornisa ubicada en la esquina que forman el lado sur con el lado norte del Templo de Chavín, se distingue una grabación en alto relieve simbolizando una flor, y según refería don Marino Gonzales uno de los más versados en el conocimiento de este gran templo, esta flor no es otra sino el “Waganku”.

Científicamente el Waganku pertenece al género Masdevallia, que fue creado en 1794 por los botánicos españoles Hipólito Ruíz y José Antonio Pavón, en honor de José Sandoval, botánico y médico de la Corte de España. En su recorrido por el Perú, los autores descubrieron la Masdevallia uníflora en Hasahuasi, Tarma, primera especie de este nuevo. Las cerca de 400 diferentes especies del género Masdevallia, crecen desde el sur de México hasta el norte de Bolivia, con grandes centros de concentración en Ecuador, Colombia, Perú y Costa Rica.

Flor de waganku
Flor de waganku

Ahora bien, hablando particularmente del Waganku, el nombre científico que se le ha otorgado es Masdevallia Amabillis. Esta hermosa especie fue científicamente conocida por primera vez por el botánico Warscewicz en 1850, quien la encontró en los Andes del norte peruano. Fue llevada por primera vez a Europa por Roezi y la primera floración en cultivo fue lograda por Linden en Bruselas en 1872. Vive desde los 2,800 hasta los 3,500 m.s.n.m. en territorio rocoso y muchas veces aprovechando el musgo y la materia orgánica acumulada en las hendiduras de las piedras. 

El color de la flor varia, así tenemos la Masdevallia Amabillis; variedad alba que crece exclusivamente en el territorio de la provincia de Huari, no se ha reportado otro hábitat fuera de esta provincia; la variedad purpura que también existe en Huari, se encuentra también cerca de Celendín, Cajamarca y en las proximidades de las ruinas pre incas de Quelap en Amazonas. La variedad roja, que es muy bella crece en la provincia de Pallasca. 

En Huari, el Waganku o Masdevallia Amabillis, simboliza el amor, amor que cautiva hasta el llanto. Esta flor embruja a los forasteros, los retiene en Huari y cuando forzados por el destino tienen que abandonar esta generosa y hospitalaria tierra, siempre la dejan llorando. Cuentan los mayores que cuando se fundó la ciudad española de Huari, los nativos no gustaron del lugar y fueron pocos los que quisieron quedarse allí para poblarla; entonces, quienes conocían el embrujo del Waganku plantaron en las cuatro esquinas de la plaza, una variedad distinta: blanca o alba, purpura, rosada y amarilla.

La variedad amarilla, por su semejanza con el color del oro se la relacionaba con la fortuna y se decía que esta crecía por la Laguna de Purhuay, y era tradición de los mayores, salir de paseo en los días 1º de mayo, para buscar la flor de la fortuna o Waganku de variedad amarilla, tal vez este hecho provocó su extinción, porque en repetidas oportunidades se ha buscado esta valiosa variedad sin resultados positivos.

Fotos de la flor de Waganku

Flor de waganku
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